Yo no vi el debate (mi falta de andalucismo)
11/09/2008 | por Javier | Categoría: Externos, Historia, OpiniónDoy gracias a mis jefes por respetarme el día de ocio y asueto de ayer, sobre todo porque no tuve que ver como elevaban una bandera en la que no creo. Respeto, eso sí, al que se siente andaluz, así que, vaya por delante, pido el mismo respeto, si no lo encuentro, tanto da, aunque sería menos digno.
El caso, es que, todo esto no fue siempre así, como todos mis compañeros de clase, desde pequeñito tuve que cantar el himno y participar en actos varios. El adoctrinamiento – aquí, si alguien se siente ofendido, le pido perdón -, no había llegado a los extremos de hoy día. La historia era una, y era la de España. Una España diversa, de la que no se eludía que un día fue distintos reinos, que incluso Portugal fue durante un rato nuestra; o una literatura en la que el andaluz era el igual de un gallego o un catalán, pero no más importante.
A lo que vamos. En cierto momento, sobre todo gracias a un amigo que te abre los ojos, accedes a cuestionar determinadas cosas. Andalucía, como tal, con sus ocho provincias, antes de la actual democracia ¿ha existido alguna vez? Se puede argumentar mucho a favor, y por supuesto, en contra. Como mi memoria es pésima, me quedo habitualmente con la conclusión a la que he llegado pero no el porqué, no seré yo quien pueda dar una serie de argumentos contrarios a la actual Comunidad Autónoma, desde el punto de vista histórico. Eso, para quien pueda y quiera.
El caso es que, a pesar de lo que un columnista de este mismo periódico escribiera días atrás, no creo que existiera. Él mismo habla de una asamblea de las “Andalucías”, no de una Andalucía tal cual. También podría exponer yo que por aquella época se hablaba de una Alta y otra Baja, Occidental u Oriental en fechas más cercanas. Aún así, no lo haré, La historia, es lo suficientemente flexible como para poder usarse en un sentido u otro, y la discusión no llevaría a ninguna parte.
Lo que sí es verdad, es que el de ayer es, como me dijo otro amigo por la tarde, el día “del almeriense en el Corte Inglés de Murcia” – y vive Dios que es cierto, que el que escribe lo ha visitado en numerosas ocasiones -. ¿Se vive el andalucismo en la provincia? Es innegable que parte de la población lo sentirá, lo verá como algo suyo. No menos cierto es que a otros se la trae al pairo, y a, tal vez, menos aún, no nos gusta. Lo innegable es lo que se puede ver en la encuesta actual de Teleprensa. Aún no ha finalizado, pero, de no cambiar en estos días, por abrumadora mayoría, a los votantes sólo le interesa este día por el puente.
Alguna vez lo he dicho por aquí, somos los hijos bastardos de un proceso, no menos, bastardo, que aún pagan por los resultados. Que estamos muy lejos de Sevilla, eso es innegable, pero ¡que leches! Sevilla está igual de lejos que nosotros, y no es el centro del mundo.
También lo dije, ya no trae cuenta pensar en otras alternativas, aunque, visto lo visto, esta es una comunidad con demasiadas provincias, lo que queda, por desgracia, es pedir lo nuestro, que nos hagan caso. Y no negaré que hemos mejorado, pero ¿todo lo que podíamos? Lo dudo.
Hemos dado ingentes cantidades de dinero, de tiempo y de trabajo. Lo menos que podemos recibir a cambio, es el mimo a una tierra, la almeriense, que ha perdido su identidad, su historia y su ser, para ser tan andaluza como las demás.
Miguel Martín
Periodista
www.teleprensa.es, 11-9-2008

