La Granada del año 2000… y pico
24/07/1994 | por Javier | Categoría: Opinión
UN viejo amigo, que se dedica a las artes ocultas, me invitó hace pocos días a su casa en el Albaicín. Anochecía, y la conversación derivó hacia las perspectivas previsibles de esta ciudad, cuyos diversos administradores —cariñosamente ayudados por ciertos intereses— están consiguiendo en los doce últimos años que Granada pase a la categoría de suburbio sevillano.
En un momento dado, hacia la media noche, mi amigo decidió tomarle el pulso al futuro. Con reverencial gesto, sacó una esfera de cristal y tras varios signos cabalísticos y palabras incomprensibles, invocó al espíritu que —según él— mora en La Bola. Se iluminó misteriosamente ésta, y presenciamos una serie de escenas que se prolongaron durante algún tiempo, hasta agotarse el efluvio mágico.
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El suministro de agua (en ningún caso potable), se efectúa por turno en los distintos barrios durante una hora al día. Ello hace que, especialmente en verano, los aromas de Granada no inspiren ya particularmente a los poetas. El hecho de que en otras ciudades andaluzas el suministro del preciado líquido sea de dos horas al día, sólo se explica por su mayor peso político y no hidráulico.
Hay muchas otras novedades respecto a finales del siglo XX. Por ejemplo, se ha perdido también el arzobispado, último bastión de la pasada gloria administrativa de Granada, que durante siglos la hizo cabecera de Andalucía Oriental. El arzobispo ha sido sustituido como máxima autoridad eclesiástica por un sacristán (nombrado, claro está, por el cardenal de Sevilla). Dado el escaso número de vocaciones, sólo depende de él ya un monaguillo. A su vez, la otrora esplendorosa guarnición se ha reducido a un recluta sin graduación, uno de los tres o cuatro de Andalucía que no han presentado objeción de conciencia. Con inusitada celeridad, la Real Chancillería fue también desmontada piedra a piedra y reconstruida en la Isla de la Cartuja por razones de eficiencia. De manera que de hecho, del Tribunal Superior de Justicia sólo queda el recuerdo de una placa conmemorativa en el centro del solar de Plaza Nueva.
Para compensar a la ciudad, se ha creado la Junta de Ordenación Fluvial del Genil, encargada de regular el tráfico en el mismo, que por el momento sólo consta de un funcionario, dotado de un patín acuático.
Preciso es hacer constar igualmente que en la plaza ante la Estación se ha erigido un monumento a la que fue directora general de RENFE, Mercé Sala, en cariñoso recuerdo de esta provincia y la de Almería, por sus denodados esfuerzos por mejorar las comunicaciones ferroviarias de ambas. En una pose muy original, la estatua de la señora Sala aparece con una mano en la frente, oteando el horizonte Oeste para ver si llega algún vetusto tren (por supuesto con retraso). Al mismo tiempo, señala con un dedo de la otra hacia el cielo, en simbólico gesto de que sólo éste sabe cuándo ocurrirá tal evento. Desgraciadamente, el escultor se equivocó de dedo, y el que levanta es el medio de la mano. Por lo que ciertas personas han hecho correr maliciosamente el rumor de que se trata de una burla más a las expectativas de modernización ferroviaria de esta zona.
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José Cazorla
Ideal Granada 24-07-1994

