El palacio, la fortaleza y el arca con los doblones
27/06/2010 | por Javier | Categoría: Externos, Opinión
Si la Junta sigue en sus trece respecto a la Alhambra, y los partidos finalmente acuerdan que CajaGranada sea absorbida, me gustaría saber cuántas dimisiones de cargos políticos se producirían en nuestra provincia
Lo sabían desde antiguo los ejércitos que saqueaban una ciudad, lo sabían los piratas que ocupaban una plaza cercana al mar, esa sabiduría es antigua: para tomar verdaderamente una plaza hace falta ocupar el palacio, la fortaleza y llegar al arca en la que están los doblones. En este caso el palacio y fortaleza es la Alhambra y el arca CajaGranada. Porque, sin todo eso, la nueva toma de Granada no estaría completa. Ya lo conocen los lectores, se pretende que la Alhambra sea administrada por una ‘agencia’ de carácter público, que gobernará otros muchos bienes culturales, y cuyas decisiones se tomarán en Sevilla. Vamos, algo así como si se tomara la decisión de que el Museo del Prado fuera gestionado por un organismo público que se hiciera cargo de los museos y galerías de arte de Castilla y se gestionara desde Toledo. Porque se nos dice que hay que poner racionalidad en la gestión de los bienes culturales y ya está bien de pensar que la Alhambra es singular, que requiere un patronato especializado y que la gestión debe estar allí donde se encuentra el monumento. Desde Sevilla lo hacen muy bien, se preocupan de todas las provincias, como demuestra la experiencia, y los granadinos a callar, que cualquier otra postura es provincianismo.
Pero claro, no basta el palacio y la fortaleza, el arca con los doblones no puede pasar desapercibida en cualquier toma de un territorio. Así que parece que todos los partidos del arco parlamentario andaluz se ponen de acuerdo para que CajaGranada se integre y disuelva en la resultante de la caja sevillana, la malagueña y vamos a ver si conseguimos del Banco de España que también la cordobesa. Que al día siguiente sobren oficinas que están puerta con puerta, que es tanto como decir que sobrará personal por un tubo, del que habrá que deshacerse e incrementar el paro galopante que ya tenemos, no es cosa que parezca preocupar a ningún partido, ni incluso a UGT, cuyo secretario general Manuel Pastrana, parece que está también por la gran caja andaluza. Lo verdaderamente trascendental es tener un importante instrumento financiero al servicio de los políticos, que al fin son los que colocan a su gente en los órganos de gobierno.
No hace falta recordar con detalle con qué composición se establecen los órganos de gobierno de las cajas, para que resulte evidente que Granada pintaría menos en el consejo de administración de la gran caja que el niño de los recados del supermercado de la esquina en el Banco de España. En cuanto a la sede de dicha gran y deseada entidad tampoco es preciso especificar dónde estaría, que desde luego que no sería Granada. Pero resulta que esos partidos que no se ponen de acuerdo para tantas y tantas cosas que nos preocupan a los ciudadanos, y para las que demandamos pactos, parece que lo de la gran caja lo tienen claro. Resulta que los del Partido Popular en Granada nos dicen una cosa y luego Arenas dice la contraria en el Parlamento Andaluz. Los del PSOE de Granada dicen unas cosas en privadas conversaciones, pero no sacan la cara en público ante el expolio que se cierne sobre Granada.
Acerca de la celebración de la Toma de Granada por los Reyes Católicos, que por cierto sí nombraron un alcaide para la Alhambra con residencia en el propio palacio, en vez de administrarla desde Tordesillas, surgió hace algunos años la polémica de si debía llamarse toma o entrega. Verdaderamente tengo esta duda si nos referimos a la toma actual, que puede perpetrarse en breve. Porque si la Junta de Andalucía sigue en sus trece respecto a la Alhambra, y los partidos finalmente acuerdan que CajaGranada sea absorbida, me gustaría saber cuántas dimisiones de cargos políticos se producirían en nuestra provincia. Me gustaría saber cuántos seguirían votando a sus partidos de siempre en las elecciones, me gustaría saber quiénes, con nombres y apellidos, están dispuestos a manifestarse ya claramente en contra. Quiénes, finalmente, aceptarán lo que les digan en Sevilla, para guardar el cargo o la prebenda o, sencillamente, para no perder lo que algún día pudieran recibir. Porque si Granada no reacciona, podemos llamarla tanto toma como entrega. La entrega por apatía que desde hace tanto tiempo nos tiene postergados y les ha enseñado a otros mas espabilados que han podido hacer lo que quieran con Granada, porque los votos siguen siendo sustancialmente los mismos, pase lo que pase. Porque ya sí que sabemos en qué consiste el milenio o milenario: en celebrar que un día fuimos un reino del que fuimos destronados y cuyos despojos pretenden ser arrebatados por Sevilla, con el forcejeo de Málaga, que también quiere echar en su alforja los bienes que contiene ese arca sobre los que PSOE, PP, IU y hasta UGT quieren llegar a un acuerdo para consumar el saqueo.
¿Lloraremos como mujeres lo que no hemos sabido defender como hombres? No, porque esa frase es totalmente machista y no sería tolerada por Bibiana Aído.
José Moreno Dávila, Ideal Granada 27-06-2010 pág. 31

