La verdadera deuda histórica: la de Andalucía Oriental
24/03/2010 | por Javier | Categoría: Notas de prensa, Portada
En estos días está en todos los medios el asunto de la deuda histórica de la comunidad andaluza. El sentido de dicha deuda histórica nace con la creación de este invento de autonomía sin base histórica, política, social o económica alguna. Con esta reivindicación los que diseñaron esta autonomía pretendían recibir del resto de los españoles una cantidad de dinero para igualar la calidad de los servicios con el resto de territorios de nuestro país.
Después de treinta años de autonomía y tras la aprobación del nuevo estatuto de autonomía para Andalucía que daba un plazo para finiquitar el pago de la deuda histórica, y así dar por hecho la igualdad de todos los españoles, nos encontramos con que la deuda histórica tiene otro sentido en Andalucía Oriental. Sí, estamos hablando de la región histórica que fue anexionada por la Andalucía Sevillana en el año 1980. Resulta que los servicios en Andalucía Oriental, sobre todo los relacionados con las comunicaciones ferroviarias y también por carretera, han ido perdiendo eficacia poco a poco, mientras en la otra Andalucía, la occidental han ido ganando en prestaciones de forma exponencial. Mientras, en la provincia de Sevilla, circulan los trenes a una media muy superior a los doscientos Km. hora, en las provincias de Andalucía Oriental no corren más de ochenta Km. hora. ¿Dónde está la igualdad de calidad en los servicios que propugnaba el estatuto de autonomía para Andalucía del año 1980?
¿Qué índice de renta per cápita tienen ahora Granada y Jaén?. Estas provincias entraron en la autonomía con un sí más que dudoso y teniendo una renta per cápita más cercana al resto de los españoles que la que actualmente tienen. Esas dudas que tuvieron en su momento los granadinos y jienenses se han demostrado tras el paso de treinta años de “autonomía” de Andalucía. Estas dos provincias tienen el “mérito” de ser las dos últimas en renta per cápita del estado español. La Andalucía de ocho provincias no vale para nuestras provincias. ¿Tendrá que ver en esto los nulos servicios ferroviarios entre la Costa Tropical y Granada-Iznalloz-Jaén?. ¿Dónde están los trenes que unan Guadix con el Almanzora y Murcia o que conecten Linares con Úbeda y Albacete? ¿Y el tren que acerque Almería y su Poniente a la Costa granadina?. El antiguo presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, se quejaba de que con el estado de las autonomías había pasado de disponer para el servicio de los extremeños de todos los puertos de mar españoles a no tener ninguno por la falta de linde con la costa. Si Extremadura tuviese tan cerca un puerto como el de Motril, no nos cabe duda de que ese potencial de desarrollo estaría muy bien conectado por tren con las principales ciudades de la región. Esta infraestructura hubiese sido prioritaria desde la creación de una autonomía para Andalucía Oriental, no así para la actual Andalucía que apuesta por otros territorios que para nada nos benefician.
¿Y qué decir de Almería? provincia a la que el “interés general” empujó hacia la actual autonomía y tierra que fue levantando el vuelo a pulso, sin ayuda andaluza. Al contrario, regando con el sudor de los almerienses las cuentas corrientes del emporio sevillano mediante un desequilibrio crónico en su balanza fiscal, que se traduce en proyectos y proyectos, palabras y palabras que nunca se materializan en trenes que sirvan a la provincia, ni en hacer competitivos al puerto y aeropuerto almerienses entre muchos otros ejemplos. ¿Qué hubiese sido de Almería de haber pertenecido a una región autónoma que mirase por sus intereses? Nunca es tarde si la dicha es buena.
Los asociados a la Plataforma por Andalucía Oriental no esperamos que Griñán, Arenas o Valderas convoquen a echarnos a la calle por el engaño de la autonomía andaluza a los almerienses, granadinos y jienenses, porque prefieren defender Andalucía, “aquella Andalucía”. Nuestra tierra necesita políticos que no tengan que mirar a Sevilla para reconocer a sus jefes, lo que sólo podría conseguirse con nuestra emancipación autonómica. El nuevo estatuto y “nuestros representantes políticos” han decidido que los andaluces ya estamos en igualdad con el resto de españoles, pero qué andaluces ¿Los occidentales o los orientales?

