¿Almería?, como siempre
15/01/2009 | por Javier | Categoría: Agravios, Externos, OpiniónPEPE ‘el tomillero’ retoma la conversación durante la cita semanal, tras un inicio de año en el que se quitó de en medio en una huida de las polémicas que dice que en nada le benefician «porque cuando uno va a su bola quiere que todos vayan con él». Pasado un tiempo prudencial y en plena crisis, reaparece para, según dice, «defender más que nunca a esta Almería que con tanto politiqueo mantiene reivindicaciones en el tiempo sin pelo que tocar». Total, que tengo que aguantar que me exponga sus interioridades y repaso con él esas cosas que tenemos todavía pendientes.
Para empezar, me dice que está convencido de que cuando una desgracia -grande o pequeña- se produce para jugar en contra de nuestros intereses, «alguien se alegra». Y cuando voy a preguntarle si ese alguien es de aquí o de allá, señala con su índice al suelo: «de aquí, de aquí». Luego me dice que lo que esta provincia necesita es la colaboración de todos «menos medallas particulares y más saco común. Menos nombres propios y más esfuerzo anónimo, de ese que se ve y se nota». Y es que lo cierto no es otra cosa que la verdad y hay que tocarla, como la tocan en otros lugares que, quizás más conscientes de su propio trabajo, han adelantado acciones en el tiempo y disfrutan ya hoy de cosas que los almerienses llevamos mucho tiempo esperando.
«¿Hemos oído alguna vez hablar de la restauración del cable de mineral? ¿De la recuperación de la vieja estación de ferrocarril? ¿Del soterramiento de no sé que vías? ¿Del ferrocarril al puerto? ¿De la recuperación del Parque Nicolás Salmerón? ¿Del espacio lúdico de las Almadrabillas?». Se centra sólo en una zona más o menos acotada de la capital y donde son varias las administraciones implicadas para invitar a la ciudadanía sólo a recordar la de veces que se ha hablado de eso y la espera eterna -hasta ahora-. «Si desde que tengo uso de razón se hubiera hecho en esta ciudad la centésima parte de lo que se nos ha dicho, prometido, insinuado, proyectado, planteado…, Almería sería una perita en dulce, la joya del Mediterráneo».
¿Y por qué no? ¿Porqué no juntarnos todos los almerienses y dar ese paso que nos sacaría de la fila de espera para tener cosas ya? ‘El Tomillero’ no contesta a mi pregunta. Me mira y esboza una sonrisa. «La última vez que nos movilizamos fue porque no pudo cantar David Bisbal ante lo penoso del recinto. Ha pasado tiempo y tenemos el mismo recinto, lo mismo de penoso. Si el cantante hubiese tenido programada una actuación el domingo pasado, por ejemplo, no habría podido actuar. Vamos, ni siquiera se pudo celebrar la Romería de la Virgen del Mar, suspendida por vez primera por el mal tiempo. Como si los alrededores de la ermita de Torregarcía fueran Barajas. Qué digo, que más quisiéramos tener una infraestructura de esas características para nuestras fiestas. En fin, que como no nos pongamos las pilas y dejemos que se las pongan los de siempre, nos irá igual, mal,rematadamente mal».
José María Granados.
Ideal-Almería, 15-1-2009

